La fuente de la Felicidad es el esfuerzo

Un día decidieron ir a buscar entre las montañas la famosa fuente de la felicidad. El que bebía de ella se sentía plenamente feliz. Estaba lejos y el camino era difícil y empinado, pero ellos eran valientes y aventureros.

Andaban, descansaban y pasaban las noches en tiendas de campaña. Estaban muy cansados, el camino transcurría entre zarzas, se caían y se hacían rasguños, pero seguían adelante.

Algunos no quisieron seguir, pero los más fuertes habían decidido encontrarla. Llegaron a un camino sin huellas, casi nadie había pasado por allí; aunque dudando y perdiéndose, seguían empeñados en su meta. Por fin ¡la fuente! El agua es fresca, pero es agua como las demás; sin embargo, se sienten felices y comentan: lo que nos da la felicidad es el esfuerzo.