SAN FERMÍN

El 7 de julio celebramos la festividad de San Fermín.

Fermín, etimológicamente significa “fuerte y enérgico”.

Nació en Pamplona, en el siglo IV. Se convirtió al cristianismo por medio de San Honesto, un discípulo de San Saturnino, y lo consagró el Obispo de Toulouse, el cual lo envió a predicar por Francia.

San Fermín construyó un templo en Amiens, y en esa ciudad convirtió muchos paganos al cristianismo. En Amiens recibió también el martirio por proclamar la fe en Jesucristo. El Gobernador de Amiens mandó cortarle la cabeza porque no quiso dejar de predicar la fe de la Iglesia.

 

San Fermín predicó con mucho fruto en las regiones de Pamplona y Navarra y logró dejar muchos sacerdotes fervorosos, los cuales reafirmaron la fe católica en aquellas tierras.

Cuando se fue de allí, la mayoría de los paganos de la región se habían convertido al cristianismo. 

En 1186 el obispo Pedro de París llevó de Amiens a Pamplona una reliquia de la cabeza de Fermín.

Es además patrono de las cofradías de boteros, vinateros y panaderos.