Cuatro claves para vivir el Adviento

La Navidad es una de las fiestas litúrgicas más importantes de la cristiandad. Para prepararnos a esta celebración tenemos el Adviento, una palabra que procede del latín «adventus» y que significa venida, llegada.

Comprende los cuatro domingos anteriores a la Navidad. Es una oportunidad para la reflexión y revisión de la propia vida ante la inminente llegada del Señor.

1. Un tiempo de espera y penitencia

Durante las cuatro semanas de Adviento, la liturgia suprime una serie de elementos festivos. En la misa no se reza el Gloria, se reducen los adornos festivos y las vestiduras del sacerdote son de color morado, que significa penitencia. Estos signos "son una manera de hacer tangible que mientras dura la peregrinación, nos falta algo para que nuestro gozo sea completo. Y es que quien espera es porque le falta algo. Cuando el Señor se haga presente en medio de su pueblo, habrá llegado la Iglesia a su fiesta completa, significada por solemnidad de la fiesta de la Navidad".

2. Las lecturas bíblicas

La primera semana de Adviento está centrada en la venida del Señor al final de los tiempos. La liturgia nos invita a estar en vela, manteniendo una especial actitud de conversión. La segunda semana nos invita, por medio del Bautista a «preparar los caminos del Señor»; esto es, a mantener una actitud de permanente conversión. Jesús sigue llamándonos, pues la conversión es un camino que se recorre durante toda la vida. La tercera semana preanuncia ya la alegría mesiánica, pues ya está cada vez más cerca el día de la venida del Señor. Finalmente, la cuarta semana ya nos habla del advenimiento del Hijo de Dios al mundo. María es figura, central, y su espera es modelo y estímulo de nuestra esperanza.

3. Las tres figuras del adviento

Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.

4. La solidaridad

El tiempo de Adviento es muy apropiado también para acentuar la vivencia de la caridad y solidaridad con los más necesitados.