DÍA DEL SEMINARIO

ORACION:

Señor Jesucristo, el Padre te envió al mundo para que trajeras misericordia y paz a la humanidad que andaba en tinieblas, perdida y sin pastor.  

Y, resucitado, enviaste a tus apóstoles al mundo para que participaran de tu misma misión de llevar vida, salvación y amor a todos los pueblos del mundo.  

Continúa llamando y enviando evangelizadores con Espíritu, que anuncien la buena nueva del Evangelio, no sólo con palabras, sino sobre todo con una vida transfigurada por tu amor.     

  Necesitamos “apóstoles para los jóvenes” que sean el rostro de la misericordia del Padre, y que acompañen y sirvan humildemente a su pueblo.

Haz que sean muchos los que, con generosidad, acojan el don de la vocación presbiteral. Que se dejen formar en los seminarios y de manera permanente durante toda su vida, para ser buenos discípulos tuyos. Así serán configurados totalmente a Ti, Siervo, Sacerdote y Pastor, que mantengan vivo y ardiente el celo pastoral, con el fuego del Espíritu Santo, y salgan a buscar a los que tanto necesitan de Ti.