EXAMEN DE CONCIENCIA CONYUGAL

“El amor es paciente, no se irrita”

  • ¿Tengo paciencia cuando las cosas no salen como yo quiero?

  • ¿Soy comprensivo con los defectos de mi cónyuge o enseguida salto, me enfado y me dejo llevar por la ira, recriminándole sus miserias?

  • Cuando mi cónyuge actúa mal, ¿le miro con los ojos con los que Cristo me mira a mí, con amor, con misericordia, tratando de rezar más por él y disculpando su fragilidad?

  • ¿Espero a estar sereno para corregir con cariño a mi cónyuge, ofreciéndole mi ayuda en aquello que más le cuesta?

“El amor es servicial, no busca lo suyo”

  • ¿Busco cualquier oportunidad para tener detalles de cariño con mi cónyuge adelantándome a ayudarle en aquellas cosas que crea que pueda necesitar de mí, o simplemente sorprendiéndole con cosas que sé que le gustan?

  • ¿Me enfado cuando mi cónyuge no me da la ayuda o el cariño que yo creo que me merezco, exigiéndoselo hasta enfadarnos si es necesario?

  • ¿Hago memoria de todas aquellas cosas en las que mi cónyuge no me complace y, como consecuencia, yo tampoco le complazco, actuando por venganza?

  • ¿Sé perdonar y disculpar e intento comprender cuando mi cónyuge no sabe hacerme feliz?

  • ¿Busco más mi complacencia que la suya?

  • ¿Soy capaz de renunciar por amor a cosas que a mí me gustan o me apetece hacer, incluso hago cosas que no me apetece por amor a mi cónyuge?

  • ¿Me doy cuenta de que cuando muero a mí (a mis apetencias) nuestro amor es más fuerte o lo hago con enfado o con resignación?

“El amor no es envidioso”

  • ¿Siento envidia de las capacidades, virtudes o dones que tiene mi cónyuge?

  • ¿Doy gracias a Dios por haber elegido un esposo/a tan bueno para mí, porque con sus cualidades me ayuda a ser mejor en aquello en los que yo soy más débil?

  • ¿Me dejo ayudar por mi cónyuge o reacciono con soberbia pensando que no necesito su ayuda porque yo soy tan bueno o más que él o ella?

“El amor no se jacta, no se engríe, no hacer alardes ni se agranda”

  • ¿Me gusta sentirme importante en mi familia pensando que mi opinión es la más acertada y que todos tienen que hacer lo que yo quiero?

  • ¿Exijo demasiada atención de mi cónyuge o soy yo quien le hace sentirse importante, valorado y escuchado?

  • ¿Me siento superior a mi cónyuge?

  • ¿Humillo a mi cónyuge, recriminándole lo mal que hace determinadas cosas?

“El amor es cortés, todo lo excusa”

  • ¿Soy delicado y cariñoso con mi cónyuge, especialmente cuando ha hecho algo que me ha molestado?

  • ¿Hablo con respeto a mi cónyuge o uso malas formas, gestos o acciones?

  • ¿Cuándo he metido la pata, pido perdón enseguida para que no se haga más grande el enfado o me dejo llevar por el orgullo y dejo de hablarle o hago como si no hubiera pasado nada?

  • ¿Soy consciente de que nuestros hijos tienen un referente en sus padres y que lo que ellos ven en nosotros queda grabado a fuego en su conciencia?

“El amor todo lo cree”

  • ¿Creo firmemente que mi cónyuge es mi pilar, mi roca, o me apoyo en cosas terrenales o en otras personas?

  • ¿Creo que nuestro matrimonio está hecho a prueba de todo, porque lo ha bendecido Dios y Él nos sujeta en todo momento o pienso en tirar la toalla en cuanto la cosa se complica?

  • ¿Acudo a Cristo, especialmente a través de los sacramentos, para que nos dé la fuerza necesaria para construir un matrimonio santo?

“El amor no lleva cuentas del mal, disculpa todo”

  • ¿Intento ponerme en su situación y ver las cosas desde su perspectiva, para comprender qué le mueve a actuar de esa manera?

  • ¿Perdono de corazón a mi cónyuge cuando se equivoca y me hiere o voy guardando todo en el saco de los reproches y se lo echo en cara cuando nos enfadamos?

  • ¿Intento disculpar las faltas de mi cónyuge y trato de ser su ayuda adecuada?

  • Dios nos perdona todo; y yo, ¿le perdono todo a mi cónyuge?

“El amor se complace en la verdad, no se alegra en la injusticia”

  • ¿Soy yo mismo delante de mi cónyuge o intento crear una imagen, no reconociendo cuando hago mal las cosas, por orgullo?

  • ¿Juzgo duramente los fallos de mi cónyuge o siento pena y tristeza como si fueran propios?

  • En las situaciones difíciles, ¿soy el apoyo incondicional de mi cónyuge o pienso que se lo ha buscado y ahora que lo solucione por su cuenta?

“El amor todo lo espera, todo lo soporta”

  • ¿Soy misericordioso con los fallos de mi cónyuge?

  • ¿Salto al mínimo fallo, o incluso soy yo a veces quien provoca su enfado?

  • ¿Intento que se haga siempre lo que yo quiero o sé ceder mis gustos por mi cónyuge?

  • ¿Quiero tener siempre la razón, aunque eso suponga una discusión?

“El amor no se acaba nunca”

  • ¿Intento morir a mi orgullo por mi cónyuge, pidiendo perdón enseguida cuando nos enfadamos (a Dios y a mi cónyuge)?

  • ¿Me cuesta perdonar?

  • ¿Soy cariñoso con mi cónyuge o le hablo sin caridad?

  • ¿Amo a mi cónyuge sin condiciones y para siempre, como Dios me ama a mí?

  • ¿Veo a mi cónyuge como el camino que Dios me ha dado para llegar a él?

  • ¿Hablo siempre bien de mi cónyuge, defendiéndole en las conversaciones, si es necesario?

  • ¿Doy gracias a Dios por el cónyuge que ha elegido para mí?

  • ¿Soy consciente de que Dios quiere que los dos, como una sola carne, entremos en el Cielo de la mano?

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Acerca de Proyecto Amor Conyugal